Con sus consejos, con sus rabietas, con sus sonrisas, su risa exagerada pero a la vez encantadora, con el abrazo más inigualable que nadie me ha dado, que me coge y me alza con todas sus fuerzas, y yo siento que puedo tocar el cielo, conque ella sepa todo de mí... Todo eso, con todo eso, ella me toca el alma.


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