Sé que me pasé, que no fui lo que tu esperabas que sería, pero yo no creía que llegarías al extremo de llamarme de todo lo malo que se te pudo pasar por la cabeza. Tus palabras ya no me hacen daño. Has acabado conmigo por completo, has conseguido que me sienta como querías que me sintiera, das pena.
La ignorancia era la base de la felicidad, ¿no, cariño?

No hay comentarios:
Publicar un comentario