Es decir, estás tan sola que solo te queda hablar con la luna, cuando la luna ilumina tu cuarto con su gran resplandor, te quedas mirando, empiezas a hablar, no te das cuenta, pero lo haces... ¿Acaso a alguien le importa que la luna esté allí sola? A nadie. ¿Le importa a alguien que tú estés sola? No lo creo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario