Eres capaz de hacerme sonreír con tan solo mirarme. El cogerme por detrás y saber que nadie más me va a coger con esa dulzura, con esa ternura tan bella que solo tu tienes. No tiene precio el que tú estés a mi lado y esos ojos tan preciosos me miren y brillen con una luz que vence la del Sol. Aún recuerdo aquel primer beso, el que con tanta timidez nos envolvió, supimos sobreponernos a eso y aquí estamos pequeño, viviendo y aprendiendo más el uno del otro. ¿Sabes algo? Quebramos los problemas y seguimos juntos por mucho que pasará, ¿recuerdas todo? Aquella parte en la que todo era un secreto, un secreto del que eramos dueños tu y yo, y aún lo somos, ahora somos dueños de todo esto, somos dueños de nuestros besos, nuestras caricias...
Pienso que mi vida sin ti se basará en nuestros recuerdos, abriré mis ojos y me daré cuenta que aún te tengo a mi lado, apoyado en mi pecho y sintiendo tu respiración. Aún sonrío al pensar en aquel día que yo iba en tacones y tú me hacías dar vueltas buscando una Luna preciosa que habías visto de camino a mi casa, o como uno de tantos esos días que llovía poquito pero aún así, ahí estábamos nosotros rozando la lluvia y besándonos como si no hubiera mañana. ¿Cómo lograré olvidar aquellas tardes en tu casa? No obtendré eso, es que son tantos recuerdos, como vernos a nosotros besándonos y bailando al compás de la canción de India Martinez.
Siempre te he tenido ahí, protegiéndome de todo, y aún más de la lluvia, de nuestra preciosa lluvia... ''Por muy bonito que sea el Sol, los dos sabemos que la lluvia puede ser preciosa.'' Recordando esta frase, mis lágrimas salen automáticas.
Mi gordo, aún recuerdo que me llamabas gorda para picarme por la chica esa, y te confieso que sigo celosa de esa chica, pero que aquí nos hemos quedado, llamándonos gordos y demás. Aquí demostramos que nada acaba con esto, ni los celos que tu escondes ni mis celos que saco al universo.
Mi bello Romeo, que aquí esta tu Julieta, la que ha colonizado tu corazón, la que te entrega todo. Tu reina, a la que custodia tus sentimientos y me entregas todo, sabiendo que puedes morir a mis pies rey, que eres el rey de toda esta reina, ante mi eres tan frágil, eres mi debilidad, eres un vicio para mí, te necesito como un Yonki a la heroína. Este texto se queda tan pequeño para describir está historia, hay tanto que sabemos que ninguno hemos pasado con nadie.
Brindemos por la felicidad que hoy nos da la vida, y también por como el destino nos une.
Jamás olvides esto que tanto nos ha marcado.
Te quiero, te querré y como nunca nadie lo hará, tu reina.
Always in my mind, in my heart, in my soul.
